Conversión de San Pablo

miércoles, 12 de mayo de 2010

"Es que Dios no me entiende"...

En toda mi existencia, me he preguntado sobre muchas cosas de las cuales el ser humano ha creado, cosas como el internet, el fútbol, la pesca, la electrónica, la manufactura, los negocios, etc. En todas estas cosas, la que mas me ha preocupado es el tiempo, muchos dicen que el tiempo es creación del ser humano. San Agustín habla de la existencia del tiempo como algo radical que existe y que no existe, hablamos del tiempo pasado, creemos que sigue existiendo, pero ha dejado de existir, hablamos también del tiempo futuro, en el cual es algo que creemos existente pero no existe, puesto que no ha llegado, y así sucesivamente, cuando creemos en que el tiempo existe.

San Agustín hace reflexionar a la persona de la existencia del tiempo y que solo el tiempo presente es la única oportunidad real del ser humano, puesto que podríamos decir, que el día es un tiempo presente, pero aún así, el día tiene horas pasadas y futuras, y si subdividimos esas horas, recordaremos que las horas se dividen en minutos y partículas específicas de tiempo que pueden ser pasadas o futuras.

Podemos decir que la única presencia de lo real es el ahora, en este mismo tiempo, segundo, minuto, hora, día, año, donde espacio y tiempo se unen. Y la pregunta que muchos hacen es: ¿Dios entenderá esto?

He escuchado en mi vida a muchas personas que le piden cosas a Dios, en un tiempo específico: "Señor quiero un trabajo lo más pronto posible", "Señor, quisiera que me quites esta enfermedad", entre otras peticiones que he escuchado. Muchas veces pasa el tiempo, y el Señor no responde, o tal vez creemos que no responde. Y estas personas se cuestionarán: ¿Entonces Dios no me entiende?, ¿Acaso Dios no entiende el tiempo o la circunstancia?

Siempre he dicho que cuando muera, me gustaría regalarle a Dios un reloj, para que se entere de como vive el tiempo el ser humano. Pero hoy, leyendo al buen San Agustín, reconozco que Dios conoce el tiempo de manera mejor que nosotros, a pesar de ser una invención del ser humano. Y como lo conoce es tu pregunta tal vez. Simple: Jesucristo.

Muchas veces nos olvidamos de que nuestro señor Jesucristo es Hombre y Dios, que ahora los parámetros humanos serán medidos a través de Jesucristo. Dios conoce el tiempo, los espacios y los pensamientos humanos gracias a Jesús, el fue su actualizador principal. Los parámetros de amor los ha puesto Jesucristo, dar la vida por los demás hasta en el sufrimiento mas grande como fue la cruz, ahí esta el parámetro de la vida. Si algún día nos preguntamos como será la justicia de Dios, creo que será en base a lo que Jesús enseñó, claro, sin olvidar la misericordia.

En Jesús, es donde Dios sabe cual es el tiempo humano especial para cada cosa, para cada día, para cada escencia, y si te preguntas como su palabra se adapta a todo tiempo, momento y circunstancia, comparando el año cero con el año actual, veremos que la base de Jesús para transmitir el mensaje es la base humana: La agricultura, los sentimientos humanos, la búsqueda de lo valioso como los tesoros, etc. Una perla sigue siendo valiosa desde tiempos de Jesús hasta nuestros tiempos, así es como Él compara el Reino de los Cielos, como la perla preciosa, uno vende todo para comprarla.

Como decir entonces que Dios no nos entiende, si Jesús planteó el reino de los Cielos con todos los parámetros humanos. ¿Como creer que los tiempos de Dios no son los del ser humano? Pues simple y sencillamente, por falta de FE. Ahí radica el problema principal de todo católico que desconoce a Dios, la falta de FE. Esta es la que hace creer en Dios, en lo que el quiere para nosotros y busca de nosotros. La FE es la que mueve al espíritu para seguir teniendo paciencia, esperar, buscarlo, para amarlo y seguirlo.

Todo esto se trata de FE. Y tú, ¿REALMENTE crees en Dios?

martes, 4 de mayo de 2010

El Catolico "Mocho"

Tengo un gusto certero por la lectura algo elevada, sobre todo teológicamente hablando, he encontrado en santos como Santo Tomas de Aquino, San Buenaventura y otros santos una sabiduría divina y majestuosa. Pero debo decir que el Santo con el que mas me he compenetrado es San Agustín, como agua refrescante para mi vida en momentos de sed, puedo decir como su elevada lectura me ha ayudado a mejorar, pero no en el aspecto teológico sino en el aspecto espiritual. San Agustín un hombre mundano, que cambio su libertinaje por alabanzas y gloria Dios, me sorprende como los santos pueden cambiar de hombres comunes y libertinos a hombres completamente espirituales, pero que aún y todo eso siguen sintiendo esas tentaciones.

Algo que me fue adentrando mucho a este personaje, fue la manera en que la música formo parte de su vida. Podré decir que fue una de las personas que se empeño en poner mayor espiritualidad a la música. Cuando iba a Milán a las misas, el se enajenaba de escuchar los cantos gregorianos, se hipnotizaba, simplemente, desaparecía. La música lo llevo a una espiritualidad mayor, a tal grado de escribir sermones específicamente para la música. Una de sus mas grandes frases: "Es cotidiano para el que ama cantar, haciendo de su vida una oración, por lo tanto, el que ama y canta ora dos veces".

He visto muchas veces, en publicidad católica y otras cosas esta frase, solo que la he visto cortada a: "El que canta ora 2 veces". Esta frase me ha puesto a pensar mucho en como el católico acorta el mandato divino a su necesidad, volviendo su fe en una religión light. Muchas veces hemos sido esos católicos que hasta inventan su religión, sin seguir a la iglesia católica. Hay quienes han escuchado una lectura del evangelio y la han acomodado a su medida, hay quienes hasta las inventan, como aquel dicho que muchos creen que viene en la biblia: "Ayudate que yo te ayudare".

El católico mocho se ha dedicado a hacer que nuestra Fé sea una novela de Televisa, en la cual nada es verdadero. Aquellos católicos mochos "evangelizan" que la castidad es algo importante, pero son los primeros en poner un pie en un Tabledance o Stripclub o tal vez hacer del sexo un deporte común, aquellos que comentan que los vicios matan el alma, pero al fin de cuentas son los primeros en emborracharse en una Disco o Antro. Aquellos que dicen ser católicos pero cuando el papa dice no a los anticonceptivos, ellos son los primeros en reclamar y aún así ponen peros. Aquellos que creen ser "Seguidores de Cristo" pero no se atreven a descubrir su vocación ante los ojos de Dios por miedo a que los llamen al sacerdocio.

Si, así es, el católico mocho es aquel que hizo a Gahndi decir: "Creo en Cristo pero no en los cristianos". El católico mocho es aquel que hace que las iglesias se vacíen puesto que es de los primeros que se sientan a ser servidos, pero no a servir, son los que se creen capaces de llevar el evangelio al mundo, pero a la hora de los golpes no lo hacen, son los que se creen dignos de entrar al cielo, sin seguir la voluntad de Dios (Mateo 7,21).

No hay duda de que Dios es grande, y misericordioso, pero también justo. No hay cosa que yo te pueda decir que no haya vivido, no puedo hablar de algo de lo que antes yo me he criticado. Te lo digo: Yo era un Católico Mocho, hasta que me enfrente a la palabra de Dios. Esa palabra de doble filo que corta y penetra hasta lo mas profundo de su ser. Esa palabra que expone al mentiroso, esa palabra que hace que la obscuridad tiemble, esa palabra que limpia el mal.

Si tu eres un católico mocho, no hay mas remedio que conocer a Dios en su palabra, amar lo que dice y seguirlo como tal...

Tu puedes dejar de ser un católico mocho y convertirte en un Santo, como lo fué San Agustín.