Tenía ya mucho tiempo de no alimentar este blog, ya hace al rededor de un año, y tenía muchas ganas de escribir de este tema tan agradable que ya he compartido con muchas personas, pero no me gustaría dejar de compartir con ustedes.
Nota:
Quiero primero aclarar que esto es con mucho respeto hacía los hombres que han entregado su vida por luchar por los bienes celestiales, antes que los terrenos, por aquellos que han dado su vida por cuidar a las ovejas y luchar por ellas. Muchos, amigos incomparables que me han ayudado en el camino de la fe y que quiero, estimo y admiro mucho por la labor que deciden y eligen realizar día con día. No quiero en ningún momento ofender a ningún sacerdote, ya que para mi vida, es una persona de respeto, pero quiero dejar en claro que es una sola opinión de un laico comprometido, que ha buscado maneras para llevar la palabra de Dios a otras personas. Espero esto sirva para crecimiento de muchos, y no condena de pocos.
Soy hombre casado y feliz, viviendo mi luna de miel con mi esposa (como muchos comentan), pero antes de llegar a este punto, mi vida tuvo tintes de buscar la voluntad de Dios, de escuchar a Dios y sobre todo, tratar de cumplir dicha voluntad.
En algún momento, bien recuerdo que hice llorar a mi madre con esas lágrimas de confusión, decidí ir a un proceso vocacional ya que yo sentía un llamado muy fuerte hacia la vocación del Sacerdocio (lo pongo en mayúscula por el respeto que le tengo). En esa ocasión bien recuerdo, decidí empacar maleta y buscar la voz de Dios, ese momento fue una chispa para iniciar mi más sincero camino hacia lo que Dios quería de mí. Fueron años de recorrer este camino (y hasta con novia en mano) hacia la verdad para mi vida, pero un sacerdote (muy sabio por cierto), vió en mí la vocación del matrimonio, y decidí cerrar capítulo en la búsqueda de mi vocación, tomando esa sabiduría como la voz indicada del Señor hacia mi vida.
Después de esto, centre mi vida en la vocación del matrimonio, varios amigos seminaristas comentaban que bien dice San Pablo en su carta a los Corintios (1 Cor, 7,): "El que se casa hace bien, el que no se casa hace mejor". Y veo bien que en este mismo capítulo, San Pablo, sabiamente insiste para los casados: "El que tiene mujer, se preocupa por las cosas de este mundo, buscando agradar a su mujer". Estas palabras fueron cortas según lo que comentaba San Pablo, ya que no es sólo agradarle, sino también cuidarla y buscar su beneficio 24 horas, los 7 días de la semana.
Bien Dios puso una prueba a mi vocación de casado, el día 31 de Diciembre del año 2011, mi novia (que ahora es mi esposa), sufrió un malestar estomacal debido a cierto pollo de no muy buen agrado que comió ese día. Para no hacerles largo el cuento, terminé abrazando al guardia del hospital a las 12:00am del 1 de Enero del 2012, comiendo pastillas de Pepto en vez de uvas, así inició mi año.
Dios, a través de este gesto, me enseñó que la vocación del matrimonio es trabajo por y para mi familia, toda la semana a cualquier hora del día, los 365 días del año, sin importar festividad, momento triste o emotivo, la vocación manda.
A que voy con todo esto. Hace unos días escuché a un sacerdote, que yo llamo usualmente "de oficina" hablar en una reflexión: "Prepárense para confesarse de 6 a 7pm de lunes a viernes", como si en otro horario no lo encontráramos. Estas palabras entraron en mi cabeza como una campana resonando fuertemente, sin creer lo que estaba escuchando, dentro de mí empezaron a brotar muchas ideas, palabras y situaciones similares a esta.
Ahí volví a recordar todo mi proceso vocacional y lo que en su momento llegó motivarme para ir a un proceso vocacional que bien documenta el mismo San Pablo en la misma lectura de Corintios: "Les he dicho estas cosas para el bien de ustedes, no para ponerles un obstáculo, sino para que ustedes hagan lo que es más conveniente y se entreguen totalmente al Señor". La entrega total hacía Dios a través de su vocación, ejemplo claro y bien visto en el santo patrono de los sacerdotes, San Juan María Vianey, el Santo Cura de Ars, un hombre que entregó totalmente su vida al Señor por el bien espiritual y físico de los demás, no importaba la hora o el lugar, el estaba abierto a la voz de Dios, donde el fuera necesitado.
Entiendo el punto de que un sacerdote también es un ser humano, a su vez necesita descanso, alimento y alguna que otra distracción para relajar su mente, ya sea algún viaje, ver a su familia o amigos, una carne asada, una cena ó hasta ver un juego de fútbol.
Pero, a veces llego a pensar, que todo lo que Jesús ha enseñado se nos va olvidando, volviéndonos en unos fariseos modernos, que andamos por los templos engalanando nuestro traje. Bien lo dijo Jesús en su escritura, en el evangelio de Mateo (Mt 12), cuando fue cuestionado por ciertos fariseos al cortar espigas en sábado, a lo cual el respondió: "¿No han leído en la Ley que los sacerdotes en el Templo no observan el descanso, y no hay culpa en eso?. " A lo que después añadió: "Quiero misericordia, no sacrificios, ustedes no condenarían a quienes están sin culpa.".
En ese momento los discípulos de Jesús se encontraban con hambre y sin comida, como hoy en día, muchos hombres hambrientos de consuelo, de paz en su ser, andan deambulando en horarios no oficiales, cuando las oficinas se encuentran cerradas, buscando el trigo para alimentar su alma, ese trigo que sólo un sacerdote, a través de la gracia de Jesús puede conceder.
Hoy rezo por ti mi querido sacerdote de oficina, por tu vocación y por tu docilidad, por que dejes los horarios, y encuentres al Señor del Sábado (Mt 12, 08) en el rostro de los hombres hambrientos.
A nosotros laicos, nos toca apechugar, aguantar el golpe y rezar, rezar intensamente por estos guerreros de Dios, por estos hombres que dieron su vida por el bienestar nuestro, por aquellos que vienen en camino en seminarios y congregaciones, por aquellos que pasan adversidades. Tenemos que recordar que también son hombres con sueños, con padres y hermanos, con amistades, gustos y hobbies, que también se vale apoyarlos con un abrazo, un gesto de bondad, una buena cena pero sobre todo, nos toca retribuirles a ellos nuestra oración de por vida.
Soy un laico, un laico comprometido en busca de la santidad, de aportar cosas a la iglesia, de tratar de ser testimonio en el mundo. Soy un laico que espera estas palabras sirvan, a quien las necesite.
Dios nos bendiga...
Diario de un alma en conversión
sábado, 12 de enero de 2013
lunes, 17 de enero de 2011
¿A que venimos al mundo?
Muchos filósofos han tratado de pensar en la verdadera misión del ser humano en la tierra, y siendo honestos, mi intensión no es quitarles el mérito de esa gran capacidad de pensar de muchos grande de ellos. Mi visión es pensando en quién nos creó y observando lo que Él dice.
Sabemos que cada persona tiene una misión particular, unos pueden ser laicos comprometidos en misión, otros sacerdotes, religiosas, médicos, plomeros, etc. Sin embargo, Dios en esa particularidad nos ha puesto una misión general que debemos cumplir y aprenderla a vivir en nuestro diario caminar.
Esto llega de una reflexión de un sacerdote muy sabio, dando alusión a los grandes magos (o reyes magos como según conocemos). Estos tres personajes que solo aparecen en una ocasión dentro de la Biblia y al parecer su mínima participación es la que nos da el mensaje oculto de nuestra misión como humanos en la tierra.
Recordemos un poco las lecturas donde aparecen estos personajes: Estos amigos llegan desde Oriente hasta Jerusalén, después de que ellos estudiaron los astros del firmamento, ya que una línea es la que delata todo su estudio: "¿Donde esta el rey de los judíos recién nacido? Hemos visto su estrella en el oriente y venimos a adorarlo".
Es impresionante ver que siendo Magos, llenos de sabiduría, sus estudios llevan a reconocer a Dios en el mundo y sobre todo su nacimiento, estos Magos se encargaban de estudiar las estrellas, su movimiento, sus estructuras. Una gran diferencia de los científicos en tiempos de Cristo con los científicos de ahora, que muchos de estos últimos buscan asemejarse más a Dios. Esto nos deja a nosotros la invitación a estudiar más su palabra, a poner atención en la naturaleza misma en la que Dios nos habla y la oración misma, ya que como los sumos sacerdotes comentaron en esa lectura: "El profeta lo predijo. El nacimiento de Cristo en Belén de Judá"
Continuando con nuestro tema, personas serias y dedicadas a la investigación encuentran en este estudio el nacimiento del Rey de Reyes, estos magos de los cuales no conocemos su historia, no se dice si eran personas de bien o de mal, si eran pecadores o santos, solo sabemos que ellos vienen adorar a Cristo. Estos magos tal vez teniendo tantos problemas se olvidan de ellos, tal vez teniendo tantas ocupaciones se olvidan de ellas para darle su momento a Cristo, y esto es a través de la alabanza. Alabarlo sin importar la condición de su corazón ni de su vida. Es muy dado que cantamos mucho ese canto de aleluya que dice: "Busca primero el reino de Dios y su justicia divina y todo lo demás se os dará por añadidura", estos hermanos nuestros, Magos de Oriente, es el ejemplo claro y conciso de este canto, buscar dar la alabanza a Cristo sin importar el pasado, historia, lo que cargues contigo o el mismo futuro.
No olvidemos la FE que estos Magos tienen en Dios nuestro Señor. Ellos en este viaje, hacen un brinco de fe, pues no saben la ubicación exacta y solo tienen la certeza de su estudio. Ellos siguiendo a una estrella, confiados en Dios, buscan a Cristo que había de venir con nosotros, esta confianza en Dios es el hecho de poner todo en Él y para Él, pues no llegan con las manos vacías, llegan con su vida, sus errores, sus alegrías, sus proyectos e ilusiones, y además con regalos únicos para nuestro Dios hecho bebé. El hecho de estos obsequios ya es en sí una alabanza plena para nuestro Señor Jesucristo, alabándolo como Hombre, Rey y Sacerdote.
Después de visitar a Jesús, estos hombres regresan por un camino diferente, no regresan por el mismo lugar por donde llegaron. Este cambio representa la diferencia del encuentro con Cristo, toda alma debe de cambiar, dándole un sentido diferente a su vida. Un encuentro sincero con Cristo debe sembrar la semilla del bien en tu corazón, debe sembrar los dones necesarios para poder caminar libre en el Señor. Como dice la parábola del sembrador, obviamente se necesita que se siga regando y cultivando esa semilla para que la FE en ella pueda crecer hasta encontrar una FE genuina como la de los Magos de Oriente.
Ahora, después de meditar un poco en los Magos de Oriente, sólo se necesita armar un poco el rompecabezas y aterrizarlo en nuestra pregunta: ¿A que venimos al mundo? Muchas veces prepararnos para los eventos grandes nos lleva mucho tiempo, por ejemplo: Una Boda. Los novios muchas veces tardan meses y años para el evento mas grande en sus vidas. Esta preparación amerita mucho esfuerzo, dedicación, discusiones, problemas, alegrías y sobretodo la Fe y la Esperanza en el momento. Con este tema plantearé otra pregunta: ¿Que vamos a hacer en el Cielo?
Como a los novios y la boda, el cielo es el principal evento y méta de todo cristiano (a veces hasta de los que no creen). En el cielo, muchas personas que han tenido la oportunidad de verlo ya sea en visiones o sucesos, lo relatan como algo inexplicable, el sentimiento máximo de paz y belleza inimaginable. Cuando atribuimos un estado de paz en nuestra vida, comúnmente lo hacemos a Dios, agradeciéndole lo bueno que es con nosotros, además de engrandecerlo y alabarlo como el gran Dios que es. Al encontrarnos en un estado infinito y eterno de paz y alegría como lo es el Cielo, creo que nuestro único ejercicio cotidiano será alabarlo eternamente y claro, aunque sea en las últimas filas.
Esa preparación, ese estudio para el encuentro con Dios nuestro Señor, fue la preparación marcada por los Magos en tiempos anteriores a su encuentro con Cristo. Para ese encuentro en nuestra meta celestial, nosotros tenemos que prepararnos y llevar nuestros mejores recursos para exponerlos a Dios, esa preparación llega a ser: aprender a alabar a Dios.
Alabar a Dios se convierte en la acción principal en la que debemos de vivir. En todo momento y en todo lugar, aprender a alabar a Dios a través de la oración, de las acciones, del testimonio se debe de convertir en la misión principal que tenemos en nuestra vida. Olvidarte de las penas y las timideces para levantar tus manos y agradecerle, como un pequeño niño que busca los brazos de papá, o alabarlo con tu propia voz como aquel pequeño que busca a su mamá. Alabar a Dios a través de la caridad y la ayuda al prójimo extiende la paz y alegría que hay en el corazón.
Alabar a Dios, dar Gracias a Él por siempre. No importa el momento, no importa la circunstancias, nuestra misión es Alabarlo por siempre.
jueves, 28 de octubre de 2010
Las reglas cuadradas dan vida y plenitud.
"No hay nada nuevo bajo el sol", comentó una compañera. Es cierto, todo es lo mismo bajo el sol, pero después de conocer a Jesús, todo eso antigüo se convierte en nuevo, todo lo anticuado se vuelve moderno, no hay nada nuevo bajo el sol, pero todo cambia cuando tienes a Jesús en tu ser, en tu corazón. Todo se vuelve nuevo, como cuando eres niño y preguntas por todo, ¿Que es esto?,¿Que es aquello?,¿Por que estoy vivo? Así es vivir con Jesús, todo cambia de la noche a la mañana, como su resurección. Sin resurección no hay fe y no hay vida en Jesús, un día mueres con él, al siguiente momento eres hombre nuevo puesto que Jesús lo hace todo nuevo.
Hay un pasaje bíblico que me gusta escuchar: Mateo 5,17: "No crean que he venido a abolir la Ley o los profetas, he venido no para deshacer sino para dar plenitud". Esto me recuerda lo grande que es Dios con las cosas que ya existen bajo el sol, la plenitud de la vida existente, Jesús la cambia.
Hace poco, empecé a meditar sobre las reglas de vida que lleva un cristiano, los mandamientos, la liturgia, entre otras cosas más. Me he dado cuenta como muchos de nosotros anteriormente pensabamos (cuando no eramos de Dios), que no había libertad en la Iglesia, la mayoría de la gente piensa así, comúnmente los que no estan muy entregados al Señor. Muchos comentan: "Como puede ser que la Iglesia te quiera esclavizar de todo", "No te dejan hacer nada", "No hay libertad en los mandamientos".
Me puse a pensar en todo ello, y recordando el pasaje bíblico que hablaba anteriormente, Jesús vino a dar plenitud a la Ley, y es cierto, cuando uno conscientemente reconoce a Jesús como su salvador y redentor, empieza a ver que los mandamientos no son tan cuadrados como pensabamos, sino al contrario, te liberan de las cargas que como seres humanos nos imponemos muchas veces, errores que cometemos, y que sobretodo existe un trasfondo humano en todo ello. Siempre los mandamientos te ayudarán a que no cometas esos errores humanos, que muchas veces no pensamos a futuro.
Un Ejemplo sencillo: Hace mucho tiempo en un retiro, explicando el 6to mandamiento, sobretodo muy aclamado por los jovenes libertinos, un chavo pregunto: "¿Por que la masturbación es mala?No le estoy haciendo daño a nadie, es mas me hago un favor a mí". Con el paso del tiempo, la gente se da cuenta que el sexo es un vicio alterado por la mercadotecnia, el cuál te da el sentimiento de "libertad", pero tristemente es todo lo contrario, cuando tu tienes sexo solo por tenerlo, te genera un vacío en tu ser, y ese vacío muchas veces lo buscamos llenar con otras cosas que no son Dios. Además la masturbación al convertirse en un vicio, genera ciertos problemas como impotencia, disfuncion eréctil, o dependencia de la pornografía para tener una erección. A futuro, cuando un hombre se casa, este vicio provoca que solo quieras satisfacerte tu mismo, cuando el amor, es una donación plena para hacer feliz al otro, y no solamente a tí. Por eso la mayoría de los matrimonios truenan al buscar esta intimidad, por que solo buscan satisfacerse a si mismos y no satisfacer a la pareja amada.
Y así es como podemos desarrollar una parte del pequeño 6to mandamiento, como pensamos, tiene un toque espiritual, pero mas que espiritual, tiene un trasfondo humano, que hace ser mejor, Dios no penso solamente en sí mismo cuando nos hizo, penso en nosotros, y en nuestra felicidad. Ahí una gran plenitud de los mandamientos, buscar el amor en ellos no solo para nosotros mismos, sino para nosotors también amar a los demás.
Ahora bien, adentrandonos en un tema también escencial, la liturgia, no deja de ser una "Ley" que parece ser cuadrada e impuesta por un grupo de personas dentro de la Iglesia. Bien, probablemente si siguieramos el mismo patrón de los faríseos, Jesús diría lo mismo. Pensando como siempre en el acto de fe, sabemos que las personas que dirigen nuestra barca, como Pedro, son personas que estan plenamente llenas del Espíritu Santo, y creer lo contrario sería crear un cisma, y sólo creer que nosotros somos perfectos y que ellos no lo pueden ser.
Alguna vez escuché la famosa frase de: "Quien preside, decide". Esto lo he visto en muchas iglesias diferentes y sacerdotes diferentes, cada quien en su estilo. La Liturgia, llegó para ser, el rito perfecto movido por el Espíritu Santo, y muchas veces como Católicos, queremos hacer lo que se nos antoja con la misa, desde el sacerdote, hasta los que proponemos cosas "Inovadoras", como cantos que no deberían de ir, cambios, sketches, etc. Existe la plenitud en Jesús, solo que como creemos en nosotros mas que en Jesús, decidimos hacer las cosas a nuestro estilo. Creer en lo que la Iglesia propone, es creer en Jesús, creer que vamos en la barca con Pedro y echamos las redes al mar con la Fe con la cual Jesús nos pide. Creer en lo que existe y hacerlo como lo pide la Iglesia, es creer plenamente en la función del Espíritu Santo en nosotros que somos indignos de encontrarnos con Jesús. Vivir nuestra fé como existe, es vivir plenamente en Jesús. Si realmente tuvieramos fe para vivir nuestra FE, hoy el mundo sería diferente.
Cierro con la frase que el Padre Emiliano Tardif comenta en su libro Jesús esta Vivo: "Mientras nosotros buscamos métodos pastorales más eficaces y acordes a nuestro tiempo, el Señor continúa con el suyo: él recorría Galilea sanando a los enfermos, entonces las multitudes le seguían y el les predicaba la palabra de salvación".
Dios te siga bendiciendo como lo ha hecho hasta ahora.
Hay un pasaje bíblico que me gusta escuchar: Mateo 5,17: "No crean que he venido a abolir la Ley o los profetas, he venido no para deshacer sino para dar plenitud". Esto me recuerda lo grande que es Dios con las cosas que ya existen bajo el sol, la plenitud de la vida existente, Jesús la cambia.
Hace poco, empecé a meditar sobre las reglas de vida que lleva un cristiano, los mandamientos, la liturgia, entre otras cosas más. Me he dado cuenta como muchos de nosotros anteriormente pensabamos (cuando no eramos de Dios), que no había libertad en la Iglesia, la mayoría de la gente piensa así, comúnmente los que no estan muy entregados al Señor. Muchos comentan: "Como puede ser que la Iglesia te quiera esclavizar de todo", "No te dejan hacer nada", "No hay libertad en los mandamientos".
Me puse a pensar en todo ello, y recordando el pasaje bíblico que hablaba anteriormente, Jesús vino a dar plenitud a la Ley, y es cierto, cuando uno conscientemente reconoce a Jesús como su salvador y redentor, empieza a ver que los mandamientos no son tan cuadrados como pensabamos, sino al contrario, te liberan de las cargas que como seres humanos nos imponemos muchas veces, errores que cometemos, y que sobretodo existe un trasfondo humano en todo ello. Siempre los mandamientos te ayudarán a que no cometas esos errores humanos, que muchas veces no pensamos a futuro.
Un Ejemplo sencillo: Hace mucho tiempo en un retiro, explicando el 6to mandamiento, sobretodo muy aclamado por los jovenes libertinos, un chavo pregunto: "¿Por que la masturbación es mala?No le estoy haciendo daño a nadie, es mas me hago un favor a mí". Con el paso del tiempo, la gente se da cuenta que el sexo es un vicio alterado por la mercadotecnia, el cuál te da el sentimiento de "libertad", pero tristemente es todo lo contrario, cuando tu tienes sexo solo por tenerlo, te genera un vacío en tu ser, y ese vacío muchas veces lo buscamos llenar con otras cosas que no son Dios. Además la masturbación al convertirse en un vicio, genera ciertos problemas como impotencia, disfuncion eréctil, o dependencia de la pornografía para tener una erección. A futuro, cuando un hombre se casa, este vicio provoca que solo quieras satisfacerte tu mismo, cuando el amor, es una donación plena para hacer feliz al otro, y no solamente a tí. Por eso la mayoría de los matrimonios truenan al buscar esta intimidad, por que solo buscan satisfacerse a si mismos y no satisfacer a la pareja amada.
Y así es como podemos desarrollar una parte del pequeño 6to mandamiento, como pensamos, tiene un toque espiritual, pero mas que espiritual, tiene un trasfondo humano, que hace ser mejor, Dios no penso solamente en sí mismo cuando nos hizo, penso en nosotros, y en nuestra felicidad. Ahí una gran plenitud de los mandamientos, buscar el amor en ellos no solo para nosotros mismos, sino para nosotors también amar a los demás.
Ahora bien, adentrandonos en un tema también escencial, la liturgia, no deja de ser una "Ley" que parece ser cuadrada e impuesta por un grupo de personas dentro de la Iglesia. Bien, probablemente si siguieramos el mismo patrón de los faríseos, Jesús diría lo mismo. Pensando como siempre en el acto de fe, sabemos que las personas que dirigen nuestra barca, como Pedro, son personas que estan plenamente llenas del Espíritu Santo, y creer lo contrario sería crear un cisma, y sólo creer que nosotros somos perfectos y que ellos no lo pueden ser.
Alguna vez escuché la famosa frase de: "Quien preside, decide". Esto lo he visto en muchas iglesias diferentes y sacerdotes diferentes, cada quien en su estilo. La Liturgia, llegó para ser, el rito perfecto movido por el Espíritu Santo, y muchas veces como Católicos, queremos hacer lo que se nos antoja con la misa, desde el sacerdote, hasta los que proponemos cosas "Inovadoras", como cantos que no deberían de ir, cambios, sketches, etc. Existe la plenitud en Jesús, solo que como creemos en nosotros mas que en Jesús, decidimos hacer las cosas a nuestro estilo. Creer en lo que la Iglesia propone, es creer en Jesús, creer que vamos en la barca con Pedro y echamos las redes al mar con la Fe con la cual Jesús nos pide. Creer en lo que existe y hacerlo como lo pide la Iglesia, es creer plenamente en la función del Espíritu Santo en nosotros que somos indignos de encontrarnos con Jesús. Vivir nuestra fé como existe, es vivir plenamente en Jesús. Si realmente tuvieramos fe para vivir nuestra FE, hoy el mundo sería diferente.
Cierro con la frase que el Padre Emiliano Tardif comenta en su libro Jesús esta Vivo: "Mientras nosotros buscamos métodos pastorales más eficaces y acordes a nuestro tiempo, el Señor continúa con el suyo: él recorría Galilea sanando a los enfermos, entonces las multitudes le seguían y el les predicaba la palabra de salvación".
Dios te siga bendiciendo como lo ha hecho hasta ahora.
sábado, 24 de julio de 2010
Me levantaré e iré a donde mi Padre...
El hijo pródigo. un cuento, una leyenda, una parábola o simplemente la vida cotidiana de todo aquel que quiere regresar a la casa paterna, la eucaristía y la voluntad de seguir el camino de Dios con rectitud y voluntad. Justamente hoy lejos de casa, en un viaje para encontrarme con un viejo amigo de Dios, pude comprender muchas cosas después de escuchar a un gran Pastor en televisión. Este hombre lanzaba dardos encendidos con el fuego del Espíritu, dardos que llegaban al corazón. Sin duda su sabiduría le dio a muchos y a mí una luz.
En Lucas 15, encontraremos aquella reflexión del Hijo Pródigo, cuando decía: "Cuantos jornaleros en casa de mi padre tienen comida y yo aquí muriéndome de hambre, me levantaré, iré a donde mi padre y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra tí, ya no merezco ser llamado hijo tuyo."
Es algo que me llama la atención, como esta reflexión inicia observando o comparandose ya que unos están mejores que yo, no nos hemos dado cuenta de lo mal en lo que estamos sino que nos comparamos buscando lo que otros tienen, muchas veces lo hacemos por conveniencia propia, muchos dicen que seguían a Jesús por la comida que multiplicaba, muy pocos por seguirlo a él. Aún así Dios se basa de todo para entrar en esa reflexión de saber que estamos mal.
Pero más que eso, la voluntad propia del hijo pródigo para decir con fuerza: "Me levantaré". No es mi hermano quien me levanta, no es mi amigo, es más Dios no te dice directamente: "Levantate!", cierto el da gracias para que puedas tener esta reflexión; pero aún así, es una decisión personal el cambiar y encaminar nuestros pasos a Dios, esos pasos solo pueden ser uno a uno, con firmeza, y siempre con orientación: "Ire a... ", así es, ire al cine, ire a jugar, ire a misa, ire a confesarme. Ire da lugar a tener una dirección en específico, y te da el comienzo de encaminarte con decisión sin importar que vayamos en camino contrario como muchas veces hacemos, como le sucedió a Elías después de que Jezabel había mandado matar a los profetas de Yahve, Elías decidió correr cansado de Israel, de que la gente no le hiciera caso. Con sentimiento de fracaso, renunció a la ciudad, tomando el camino incorrecto para después esconderse en la cueva. Elías, huyendo, no dejo de tener bendiciones de Dios, le daba sustento y lugar para sobrevivir, de la misma manera nosotros, por mas lejos que vayamos de Dios, el sigue bendiciendonos, aúnque aquí no acaba la historia. Elías fue al monte santo donde se resguardo del viento fuerte que destrozaba árboles, después el terremoto que sacudía todo, el fuego que quemaba los árboles, pero Elías no encontraba al Señor en ninguna de estas cosas. Vino después la calma y el silencio, y el profeta encontró a Dios en el susurro apacible del momento. Cuando Elías oyó a Dios, se cubrió el rostro, y fue a donde el Señor quién le preguntó: "¿Que haces aquí Elías?".
Dios te pregunta hoy como a Elías: ¿que haces aquí? Si hoy estas en pecado, si hoy estas emocionalmente destrozado, triste o desconsolado, Dios no te sacará físicamente de ese estado, pues no lo hizo con Elías. Dios le dió la fortaleza a Elías, de la misma manera te dará fuerza y te impulsará a salir de tu problema o situación, pero la decisión de dejar esa situación o pecado es tuya: "Me levantaré e ire a donde mi Padre". Levantarse e irse a donde Dios, a donde esta la confesión y reconciliación, a la consolación y fortalecimiento en la eucaristía, a encontrar y defender la verdad, a amar al prójimo en la caridad.
Levantate y ve a donde Dios, el hoy está esperandote con sus brazos abiertos de amor, el tierno, lleno de compasión y ternura te habla al corazón. Hoy busca al Señor y como al hijo pródigo te abrazará y te dará las mejores ropas y los mejores alimentos, te dará su vida, la vida enterna.
Bendiciones a todos.
En Lucas 15, encontraremos aquella reflexión del Hijo Pródigo, cuando decía: "Cuantos jornaleros en casa de mi padre tienen comida y yo aquí muriéndome de hambre, me levantaré, iré a donde mi padre y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra tí, ya no merezco ser llamado hijo tuyo."
Es algo que me llama la atención, como esta reflexión inicia observando o comparandose ya que unos están mejores que yo, no nos hemos dado cuenta de lo mal en lo que estamos sino que nos comparamos buscando lo que otros tienen, muchas veces lo hacemos por conveniencia propia, muchos dicen que seguían a Jesús por la comida que multiplicaba, muy pocos por seguirlo a él. Aún así Dios se basa de todo para entrar en esa reflexión de saber que estamos mal.
Pero más que eso, la voluntad propia del hijo pródigo para decir con fuerza: "Me levantaré". No es mi hermano quien me levanta, no es mi amigo, es más Dios no te dice directamente: "Levantate!", cierto el da gracias para que puedas tener esta reflexión; pero aún así, es una decisión personal el cambiar y encaminar nuestros pasos a Dios, esos pasos solo pueden ser uno a uno, con firmeza, y siempre con orientación: "Ire a... ", así es, ire al cine, ire a jugar, ire a misa, ire a confesarme. Ire da lugar a tener una dirección en específico, y te da el comienzo de encaminarte con decisión sin importar que vayamos en camino contrario como muchas veces hacemos, como le sucedió a Elías después de que Jezabel había mandado matar a los profetas de Yahve, Elías decidió correr cansado de Israel, de que la gente no le hiciera caso. Con sentimiento de fracaso, renunció a la ciudad, tomando el camino incorrecto para después esconderse en la cueva. Elías, huyendo, no dejo de tener bendiciones de Dios, le daba sustento y lugar para sobrevivir, de la misma manera nosotros, por mas lejos que vayamos de Dios, el sigue bendiciendonos, aúnque aquí no acaba la historia. Elías fue al monte santo donde se resguardo del viento fuerte que destrozaba árboles, después el terremoto que sacudía todo, el fuego que quemaba los árboles, pero Elías no encontraba al Señor en ninguna de estas cosas. Vino después la calma y el silencio, y el profeta encontró a Dios en el susurro apacible del momento. Cuando Elías oyó a Dios, se cubrió el rostro, y fue a donde el Señor quién le preguntó: "¿Que haces aquí Elías?".
Dios te pregunta hoy como a Elías: ¿que haces aquí? Si hoy estas en pecado, si hoy estas emocionalmente destrozado, triste o desconsolado, Dios no te sacará físicamente de ese estado, pues no lo hizo con Elías. Dios le dió la fortaleza a Elías, de la misma manera te dará fuerza y te impulsará a salir de tu problema o situación, pero la decisión de dejar esa situación o pecado es tuya: "Me levantaré e ire a donde mi Padre". Levantarse e irse a donde Dios, a donde esta la confesión y reconciliación, a la consolación y fortalecimiento en la eucaristía, a encontrar y defender la verdad, a amar al prójimo en la caridad.
Levantate y ve a donde Dios, el hoy está esperandote con sus brazos abiertos de amor, el tierno, lleno de compasión y ternura te habla al corazón. Hoy busca al Señor y como al hijo pródigo te abrazará y te dará las mejores ropas y los mejores alimentos, te dará su vida, la vida enterna.
Bendiciones a todos.
lunes, 21 de junio de 2010
La Soberbia: "El Enemigo número 1 del mundo".
Desde hace tiempo me había puesto a pensar cual sería mi siguiente comentario dentro de este blog, meditaba ante las inspiraciones de San Agustín, mi gran fiel amigo y santo, que me ha ayudado a caminar en este camino, pero no fue él quien me ayudo, sino una persona a quien el mundo juzgaría plena de muerte, la tacharía en las calles, le hablaría mal, es más hasta muchos católicos o cristianos la juzgarían mal.
Hace 2 domingos, Lucas toco una parte del evangelio bellísima, como ninguna otra. Jesús fue invitado por un fariseo a cenar, podríamos decir que este fariseo se alardeaba de invitar a gente de la alta alcurnia a su hogar, por lo cual Jesús era parte de esa alcurnia en aquel entonces, no diríamos que era parte por lo que Él es ("El Mesías"), sino por lo que el representaba en la sociedad de aquel momento. Recordaremos que en la entrada de Jesús, una mujer de la vida mala, como dice el evangelio, es la que recibe a Jesús ante lagrimas y llantos, le perfuma la cabeza, le lava sus pies con sus lagrimas, besos en los mismos pies, mientras aquel fariseo alardeado no recibió a Jesús ni en lo mas mínimo con el agua para limpiarse los pies.
Esta escena me invito a pensar y a reflexionar mucho en ciertas circunstancias de la vida, sobretodo de la mía. Y yo me pongo a pensar, que dolor en el corazón a de haber sentido ante su orgullo aquel fariseo después de que Jesús pusiera en mejor lugar a la "mujer de la vida mala" en vez de a él. A pesar de esa invitación, el fariseo buscaba sus propios bienes, su propia gloria, no buscaba a Jesús.
Podemos empezar este tema hablando del poder, la riqueza y la gloria del mundo actual, en la cual la inseguridad se ha dado por causa de eso. Pero eso ya todo mundo lo sabe, el hombre se corrompe y sin importar el prójimo, atenta contra la vida humana para alcanzar lo que quiere, soberbia pura y plena a la vista del ojo humano, olvidándose de Dios y de sus mandatos: "no me importa mas lo que yo pienso", dirán aquellos quienes buscan estos 3 tesoros vanos.
Hoy no me enfocaré a ellos, sino a aquellos que creen que hacen el bien por no hacer nada malo. Me enfocaré a aquellos que dicen seguir a Cristo, sin importarte lo que Cristo piense para ellos. Les comparto lo que yo aprendí.
Uno cree que por seguir a Dios, ya esta librado de todo problema, cree que por haber asistido todos los domingos a misa ya tiene el cielo ganado, que por cantar en un coro o comulgar una vez al año o muchas veces al año ya la hiciste para librarte. Hay muchos que ante el INEGI se atrevieron a decir: "YO SOY CRISTIANO" o "YO SOY CATOLICO", yo me pregunto, ¿Serás capaz de decir eso ante Dios con tus actos?
Podré decir que hay muchos católicos que dicen creer en Jesús, cuando no sabemos ni lo que es creer en Jesús. Creemos que seguimos a Jesús con nuestro propio estilo, y he visto en muchas personas cristianas que siguen a Jesús a su manera, no a la manera que Jesús lo dice, diciendo que aman a Dios, pero no aman a sus hermanos, ni a su propio templo que es el templo de Dios. Y esa es de la soberbia que ataca el corazón sigilosamente, nos atrevemos a decirnos católicos o cristianos cuando nos conviene, justamente como el fariseo. Nos atrevemos a dar la vida por Jesús, pero cuando vienen los golpes duros de la vida, no somos capaces ni de reconocerlo.
Aún siendo discípulo de Jesús, debes de ser manso y sencillo para actuar, la intensión pura en tu corazón es la que debe reinar, por que, por mas que Jesús este contigo y ¿quien contra mi?, la actitud a seguir es la de la mujer de la vida mala: "llorar ante los pies de Jesús, pues tu eres quien me salva Señor". Un ejemplo mas practico y mas sencillo, es que ante esa soberbia, Jesús permite que caigamos, si léalo bien, Jesús permite que caigamos. Un práctico ejemplo se llama Simón Pedro, conocido como Kefas.
Mateo 26, 34 es la ejemplificación básica de como Jesús hace que los Cristianos Soberbios caigan en su propia cuenta la falta de Jesús en sus acciones. ¿Por que a pesar de que Pedro iba a pecar, Jesús le profetiza esa negación? ¿Por que Jesús no actuó diciendo: "Pedro necesitas mas oración para que no caigas", en vez de, "Tu me negaras 3 veces"? Simón Pedro, la roca de la iglesia, fue quien citas anteriores le decía a Jesús: "Yo te seguiré hasta la muerte". En ese mismo capítulo de Mateo, en el versículo 75, Pedro cayó en su pecado y lloró amargamente. Como la prostituta, mujer de la vida mala, lloró amargamente ante los pies del maestro, del único que puede salvar tu vida, hacerte salir de tu pecado, hacerte ver la verdad Él siendo Verdad.
Si, somos soberbios, no permitimos que Jesús tome nuestra debilidad y la fortalezca con su gracia, nos creemos capaces de salir de nuestra obscuridad con nuestra propia luz intermitente, creemos que nosotros podemos hacer todo, y no le permitimos a Jesús que lo haga en nosotros, sabiendo que Él lo hará mejor que yo.
Dios y Su debilidad es mas grande que nuestra fortaleza, Su ignorancia mas grande que nuestro conocimiento. 1 Cor 1, 25: " Pues lo que en Dios puede parecer una Tontería, es mucho mas sabio que la sabiduría humana; y lo que en Dios puede parecer debilidad, es mas fuerte que toda fuerza humana".
Entrégate a los pies de Jesús como todo un pecador que eres, reconócelo como el Mesías en tu vida, como el que puede hacerte feliz, el que puede ayudarte a dejar de pecar, a conseguir un empleo, a que te ayude a dejar de fumar, a que te dé mas trabajo, a que ayude tu matrimonio, a que de salud en tu vida y en la de otros, permítele, pon tu Fe en el. Hoy entrégale todo a tu Creador y Señor y deja que el actúe en tu vida.
Dios te bendice!
miércoles, 12 de mayo de 2010
"Es que Dios no me entiende"...
En toda mi existencia, me he preguntado sobre muchas cosas de las cuales el ser humano ha creado, cosas como el internet, el fútbol, la pesca, la electrónica, la manufactura, los negocios, etc. En todas estas cosas, la que mas me ha preocupado es el tiempo, muchos dicen que el tiempo es creación del ser humano. San Agustín habla de la existencia del tiempo como algo radical que existe y que no existe, hablamos del tiempo pasado, creemos que sigue existiendo, pero ha dejado de existir, hablamos también del tiempo futuro, en el cual es algo que creemos existente pero no existe, puesto que no ha llegado, y así sucesivamente, cuando creemos en que el tiempo existe.
San Agustín hace reflexionar a la persona de la existencia del tiempo y que solo el tiempo presente es la única oportunidad real del ser humano, puesto que podríamos decir, que el día es un tiempo presente, pero aún así, el día tiene horas pasadas y futuras, y si subdividimos esas horas, recordaremos que las horas se dividen en minutos y partículas específicas de tiempo que pueden ser pasadas o futuras.
Podemos decir que la única presencia de lo real es el ahora, en este mismo tiempo, segundo, minuto, hora, día, año, donde espacio y tiempo se unen. Y la pregunta que muchos hacen es: ¿Dios entenderá esto?
He escuchado en mi vida a muchas personas que le piden cosas a Dios, en un tiempo específico: "Señor quiero un trabajo lo más pronto posible", "Señor, quisiera que me quites esta enfermedad", entre otras peticiones que he escuchado. Muchas veces pasa el tiempo, y el Señor no responde, o tal vez creemos que no responde. Y estas personas se cuestionarán: ¿Entonces Dios no me entiende?, ¿Acaso Dios no entiende el tiempo o la circunstancia?
Siempre he dicho que cuando muera, me gustaría regalarle a Dios un reloj, para que se entere de como vive el tiempo el ser humano. Pero hoy, leyendo al buen San Agustín, reconozco que Dios conoce el tiempo de manera mejor que nosotros, a pesar de ser una invención del ser humano. Y como lo conoce es tu pregunta tal vez. Simple: Jesucristo.
Muchas veces nos olvidamos de que nuestro señor Jesucristo es Hombre y Dios, que ahora los parámetros humanos serán medidos a través de Jesucristo. Dios conoce el tiempo, los espacios y los pensamientos humanos gracias a Jesús, el fue su actualizador principal. Los parámetros de amor los ha puesto Jesucristo, dar la vida por los demás hasta en el sufrimiento mas grande como fue la cruz, ahí esta el parámetro de la vida. Si algún día nos preguntamos como será la justicia de Dios, creo que será en base a lo que Jesús enseñó, claro, sin olvidar la misericordia.
En Jesús, es donde Dios sabe cual es el tiempo humano especial para cada cosa, para cada día, para cada escencia, y si te preguntas como su palabra se adapta a todo tiempo, momento y circunstancia, comparando el año cero con el año actual, veremos que la base de Jesús para transmitir el mensaje es la base humana: La agricultura, los sentimientos humanos, la búsqueda de lo valioso como los tesoros, etc. Una perla sigue siendo valiosa desde tiempos de Jesús hasta nuestros tiempos, así es como Él compara el Reino de los Cielos, como la perla preciosa, uno vende todo para comprarla.
Como decir entonces que Dios no nos entiende, si Jesús planteó el reino de los Cielos con todos los parámetros humanos. ¿Como creer que los tiempos de Dios no son los del ser humano? Pues simple y sencillamente, por falta de FE. Ahí radica el problema principal de todo católico que desconoce a Dios, la falta de FE. Esta es la que hace creer en Dios, en lo que el quiere para nosotros y busca de nosotros. La FE es la que mueve al espíritu para seguir teniendo paciencia, esperar, buscarlo, para amarlo y seguirlo.
Todo esto se trata de FE. Y tú, ¿REALMENTE crees en Dios?
martes, 4 de mayo de 2010
El Catolico "Mocho"
Tengo un gusto certero por la lectura algo elevada, sobre todo teológicamente hablando, he encontrado en santos como Santo Tomas de Aquino, San Buenaventura y otros santos una sabiduría divina y majestuosa. Pero debo decir que el Santo con el que mas me he compenetrado es San Agustín, como agua refrescante para mi vida en momentos de sed, puedo decir como su elevada lectura me ha ayudado a mejorar, pero no en el aspecto teológico sino en el aspecto espiritual. San Agustín un hombre mundano, que cambio su libertinaje por alabanzas y gloria Dios, me sorprende como los santos pueden cambiar de hombres comunes y libertinos a hombres completamente espirituales, pero que aún y todo eso siguen sintiendo esas tentaciones.
Algo que me fue adentrando mucho a este personaje, fue la manera en que la música formo parte de su vida. Podré decir que fue una de las personas que se empeño en poner mayor espiritualidad a la música. Cuando iba a Milán a las misas, el se enajenaba de escuchar los cantos gregorianos, se hipnotizaba, simplemente, desaparecía. La música lo llevo a una espiritualidad mayor, a tal grado de escribir sermones específicamente para la música. Una de sus mas grandes frases: "Es cotidiano para el que ama cantar, haciendo de su vida una oración, por lo tanto, el que ama y canta ora dos veces".
He visto muchas veces, en publicidad católica y otras cosas esta frase, solo que la he visto cortada a: "El que canta ora 2 veces". Esta frase me ha puesto a pensar mucho en como el católico acorta el mandato divino a su necesidad, volviendo su fe en una religión light. Muchas veces hemos sido esos católicos que hasta inventan su religión, sin seguir a la iglesia católica. Hay quienes han escuchado una lectura del evangelio y la han acomodado a su medida, hay quienes hasta las inventan, como aquel dicho que muchos creen que viene en la biblia: "Ayudate que yo te ayudare".
El católico mocho se ha dedicado a hacer que nuestra Fé sea una novela de Televisa, en la cual nada es verdadero. Aquellos católicos mochos "evangelizan" que la castidad es algo importante, pero son los primeros en poner un pie en un Tabledance o Stripclub o tal vez hacer del sexo un deporte común, aquellos que comentan que los vicios matan el alma, pero al fin de cuentas son los primeros en emborracharse en una Disco o Antro. Aquellos que dicen ser católicos pero cuando el papa dice no a los anticonceptivos, ellos son los primeros en reclamar y aún así ponen peros. Aquellos que creen ser "Seguidores de Cristo" pero no se atreven a descubrir su vocación ante los ojos de Dios por miedo a que los llamen al sacerdocio.
Si, así es, el católico mocho es aquel que hizo a Gahndi decir: "Creo en Cristo pero no en los cristianos". El católico mocho es aquel que hace que las iglesias se vacíen puesto que es de los primeros que se sientan a ser servidos, pero no a servir, son los que se creen capaces de llevar el evangelio al mundo, pero a la hora de los golpes no lo hacen, son los que se creen dignos de entrar al cielo, sin seguir la voluntad de Dios (Mateo 7,21).
No hay duda de que Dios es grande, y misericordioso, pero también justo. No hay cosa que yo te pueda decir que no haya vivido, no puedo hablar de algo de lo que antes yo me he criticado. Te lo digo: Yo era un Católico Mocho, hasta que me enfrente a la palabra de Dios. Esa palabra de doble filo que corta y penetra hasta lo mas profundo de su ser. Esa palabra que expone al mentiroso, esa palabra que hace que la obscuridad tiemble, esa palabra que limpia el mal.
Si tu eres un católico mocho, no hay mas remedio que conocer a Dios en su palabra, amar lo que dice y seguirlo como tal...
Tu puedes dejar de ser un católico mocho y convertirte en un Santo, como lo fué San Agustín.
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