"No hay nada nuevo bajo el sol", comentó una compañera. Es cierto, todo es lo mismo bajo el sol, pero después de conocer a Jesús, todo eso antigüo se convierte en nuevo, todo lo anticuado se vuelve moderno, no hay nada nuevo bajo el sol, pero todo cambia cuando tienes a Jesús en tu ser, en tu corazón. Todo se vuelve nuevo, como cuando eres niño y preguntas por todo, ¿Que es esto?,¿Que es aquello?,¿Por que estoy vivo? Así es vivir con Jesús, todo cambia de la noche a la mañana, como su resurección. Sin resurección no hay fe y no hay vida en Jesús, un día mueres con él, al siguiente momento eres hombre nuevo puesto que Jesús lo hace todo nuevo.
Hay un pasaje bíblico que me gusta escuchar: Mateo 5,17: "No crean que he venido a abolir la Ley o los profetas, he venido no para deshacer sino para dar plenitud". Esto me recuerda lo grande que es Dios con las cosas que ya existen bajo el sol, la plenitud de la vida existente, Jesús la cambia.
Hace poco, empecé a meditar sobre las reglas de vida que lleva un cristiano, los mandamientos, la liturgia, entre otras cosas más. Me he dado cuenta como muchos de nosotros anteriormente pensabamos (cuando no eramos de Dios), que no había libertad en la Iglesia, la mayoría de la gente piensa así, comúnmente los que no estan muy entregados al Señor. Muchos comentan: "Como puede ser que la Iglesia te quiera esclavizar de todo", "No te dejan hacer nada", "No hay libertad en los mandamientos".
Me puse a pensar en todo ello, y recordando el pasaje bíblico que hablaba anteriormente, Jesús vino a dar plenitud a la Ley, y es cierto, cuando uno conscientemente reconoce a Jesús como su salvador y redentor, empieza a ver que los mandamientos no son tan cuadrados como pensabamos, sino al contrario, te liberan de las cargas que como seres humanos nos imponemos muchas veces, errores que cometemos, y que sobretodo existe un trasfondo humano en todo ello. Siempre los mandamientos te ayudarán a que no cometas esos errores humanos, que muchas veces no pensamos a futuro.
Un Ejemplo sencillo: Hace mucho tiempo en un retiro, explicando el 6to mandamiento, sobretodo muy aclamado por los jovenes libertinos, un chavo pregunto: "¿Por que la masturbación es mala?No le estoy haciendo daño a nadie, es mas me hago un favor a mí". Con el paso del tiempo, la gente se da cuenta que el sexo es un vicio alterado por la mercadotecnia, el cuál te da el sentimiento de "libertad", pero tristemente es todo lo contrario, cuando tu tienes sexo solo por tenerlo, te genera un vacío en tu ser, y ese vacío muchas veces lo buscamos llenar con otras cosas que no son Dios. Además la masturbación al convertirse en un vicio, genera ciertos problemas como impotencia, disfuncion eréctil, o dependencia de la pornografía para tener una erección. A futuro, cuando un hombre se casa, este vicio provoca que solo quieras satisfacerte tu mismo, cuando el amor, es una donación plena para hacer feliz al otro, y no solamente a tí. Por eso la mayoría de los matrimonios truenan al buscar esta intimidad, por que solo buscan satisfacerse a si mismos y no satisfacer a la pareja amada.
Y así es como podemos desarrollar una parte del pequeño 6to mandamiento, como pensamos, tiene un toque espiritual, pero mas que espiritual, tiene un trasfondo humano, que hace ser mejor, Dios no penso solamente en sí mismo cuando nos hizo, penso en nosotros, y en nuestra felicidad. Ahí una gran plenitud de los mandamientos, buscar el amor en ellos no solo para nosotros mismos, sino para nosotors también amar a los demás.
Ahora bien, adentrandonos en un tema también escencial, la liturgia, no deja de ser una "Ley" que parece ser cuadrada e impuesta por un grupo de personas dentro de la Iglesia. Bien, probablemente si siguieramos el mismo patrón de los faríseos, Jesús diría lo mismo. Pensando como siempre en el acto de fe, sabemos que las personas que dirigen nuestra barca, como Pedro, son personas que estan plenamente llenas del Espíritu Santo, y creer lo contrario sería crear un cisma, y sólo creer que nosotros somos perfectos y que ellos no lo pueden ser.
Alguna vez escuché la famosa frase de: "Quien preside, decide". Esto lo he visto en muchas iglesias diferentes y sacerdotes diferentes, cada quien en su estilo. La Liturgia, llegó para ser, el rito perfecto movido por el Espíritu Santo, y muchas veces como Católicos, queremos hacer lo que se nos antoja con la misa, desde el sacerdote, hasta los que proponemos cosas "Inovadoras", como cantos que no deberían de ir, cambios, sketches, etc. Existe la plenitud en Jesús, solo que como creemos en nosotros mas que en Jesús, decidimos hacer las cosas a nuestro estilo. Creer en lo que la Iglesia propone, es creer en Jesús, creer que vamos en la barca con Pedro y echamos las redes al mar con la Fe con la cual Jesús nos pide. Creer en lo que existe y hacerlo como lo pide la Iglesia, es creer plenamente en la función del Espíritu Santo en nosotros que somos indignos de encontrarnos con Jesús. Vivir nuestra fé como existe, es vivir plenamente en Jesús. Si realmente tuvieramos fe para vivir nuestra FE, hoy el mundo sería diferente.
Cierro con la frase que el Padre Emiliano Tardif comenta en su libro Jesús esta Vivo: "Mientras nosotros buscamos métodos pastorales más eficaces y acordes a nuestro tiempo, el Señor continúa con el suyo: él recorría Galilea sanando a los enfermos, entonces las multitudes le seguían y el les predicaba la palabra de salvación".
Dios te siga bendiciendo como lo ha hecho hasta ahora.