Este Saulo de Tarso, un reconocido judío letrado, hábil conocedor de la historia y sobretodo de la palabra traída por tradición desde tiempos atrás por los israelitas, viendo todos y cada uno de profetas y libros otros en lo que ahora llamamos el antiguo testamento. Este hombre que después de haber visto el martirio de San Esteban (Hch 8), y cabe aclarar que también aprobándolo, se dedico a perseguir día y noche a hermanos cristianos que dieron la vida por dar el evangelio de amor proclamado por Jesús. En esta búsqueda incesante, algo le tenía que suceder a dicho personaje, puesto que sabemos que un hombre con agallas, es un buen hombre hecho y derecho para proclamar el evangelio, la valentía es algo que Dios no puede dejar de tomar en cuenta. Relata la palabra de Dios que el buen hombre iba con rumbo a Damasco para la búsqueda de asesinar mas cristianos. En dicho camino, envuelto por una luz muy fuerte, cayó cegado y escuchó una voz que decía: "Saulo, Saulo, ¿por que me persigues?" (Hch 9, 4). Pregunto él: "¿Quién eres tú, Señor?" Y el maestro respondió: "Soy Jesús a quien tu persigues".
Este pasaje biblico muestra un hecho importante, la presencia viva de Jesús. Sí, el está vivo, ahora no quisiera hablar de ello, puesto que el enfoque de este tema es diferente. Quiero hablar sobre la importancia de la tradición y el magisterio. Quisiera preguntarle a usted que se atrevió a darse un tiempo a leerme, ¿en que momento vemos al caballo de Saulo? Si, muchos hemos escuchado que Saulo cayó del caballo. Pero y bíblicamente, ¿donde está?
Yo muchas veces me hice la misma pregunta, hasta que un día, descubrí que nuestra enseñanza se basa también en una tradición y un magisterio, los cuales también encaminan a los feligreces a la búsqueda de la santidad. Es como cuando uno encuentra las recetas de la abuela para algunos malestares como: una manzana con 2 limones con todo y cascara hace que las piedras se deshagan en tu riñón (por cierto es muy bueno este).
Sí, así nosotros vamos transmitiendo la tradición de nuestros antepasados y con ello también el magisterio de la Iglesia (quienes trabajan en ella como sacerdotes obispos y papa, incluyendo muchos laicos verdaderamente comprometidos con nuestra Iglesia). Tantos cuadros vistos en el museo de Louvre en París, pintados con una capacidad artística que me deja impresionado, todos ellos llevaban a Pablo en un caballo. La inteligencia también hace pensar al hombre, y por que pintarlo con un caballo o creer que iba en un caballo, fácil y sencillamente podría decir, por ser un hombre capaz, letrado y con capacidades, contaba con una fuerte economía. Segundo, tenía toda la autoridad del sanedrín para deshacerse de los cristianos y tercero, Damasco era algo lejano para sus recorridos y necesitaba hacerlo en tiempos cortos, por dicha razón muchos creemos y seguimos esperanzados en que Pablo iba en ese caballo, además la caída debió de ayudar para su golpe y su conversión ¿no creen?
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