Conversión de San Pablo

lunes, 21 de junio de 2010

La Soberbia: "El Enemigo número 1 del mundo".

Desde hace tiempo me había puesto a pensar cual sería mi siguiente comentario dentro de este blog, meditaba ante las inspiraciones de San Agustín, mi gran fiel amigo y santo, que me ha ayudado a caminar en este camino, pero no fue él quien me ayudo, sino una persona a quien el mundo juzgaría plena de muerte, la tacharía en las calles, le hablaría mal, es más hasta muchos católicos o cristianos la juzgarían mal.

Hace 2 domingos, Lucas toco una parte del evangelio bellísima, como ninguna otra. Jesús fue invitado por un fariseo a cenar, podríamos decir que este fariseo se alardeaba de invitar a gente de la alta alcurnia a su hogar, por lo cual Jesús era parte de esa alcurnia en aquel entonces, no diríamos que era parte por lo que Él es ("El Mesías"), sino por lo que el representaba en la sociedad de aquel momento. Recordaremos que en la entrada de Jesús, una mujer de la vida mala, como dice el evangelio, es la que recibe a Jesús ante lagrimas y llantos, le perfuma la cabeza, le lava sus pies con sus lagrimas, besos en los mismos pies, mientras aquel fariseo alardeado no recibió a Jesús ni en lo mas mínimo con el agua para limpiarse los pies.

Esta escena me invito a pensar y a reflexionar mucho en ciertas circunstancias de la vida, sobretodo de la mía. Y yo me pongo a pensar, que dolor en el corazón a de haber sentido ante su orgullo aquel fariseo después de que Jesús pusiera en mejor lugar a la "mujer de la vida mala" en vez de a él. A pesar de esa invitación, el fariseo buscaba sus propios bienes, su propia gloria, no buscaba a Jesús.

Podemos empezar este tema hablando del poder, la riqueza y la gloria del mundo actual, en la cual la inseguridad se ha dado por causa de eso. Pero eso ya todo mundo lo sabe, el hombre se corrompe y sin importar el prójimo, atenta contra la vida humana para alcanzar lo que quiere, soberbia pura y plena a la vista del ojo humano, olvidándose de Dios y de sus mandatos: "no me importa mas lo que yo pienso", dirán aquellos quienes buscan estos 3 tesoros vanos.

Hoy no me enfocaré a ellos, sino a aquellos que creen que hacen el bien por no hacer nada malo. Me enfocaré a aquellos que dicen seguir a Cristo, sin importarte lo que Cristo piense para ellos. Les comparto lo que yo aprendí.

Uno cree que por seguir a Dios, ya esta librado de todo problema, cree que por haber asistido todos los domingos a misa ya tiene el cielo ganado, que por cantar en un coro o comulgar una vez al año o muchas veces al año ya la hiciste para librarte. Hay muchos que ante el INEGI se atrevieron a decir: "YO SOY CRISTIANO" o "YO SOY CATOLICO", yo me pregunto, ¿Serás capaz de decir eso ante Dios con tus actos?

Podré decir que hay muchos católicos que dicen creer en Jesús, cuando no sabemos ni lo que es creer en Jesús. Creemos que seguimos a Jesús con nuestro propio estilo, y he visto en muchas personas cristianas que siguen a Jesús a su manera, no a la manera que Jesús lo dice, diciendo que aman a Dios, pero no aman a sus hermanos, ni a su propio templo que es el templo de Dios. Y esa es de la soberbia que ataca el corazón sigilosamente, nos atrevemos a decirnos católicos o cristianos cuando nos conviene, justamente como el fariseo. Nos atrevemos a dar la vida por Jesús, pero cuando vienen los golpes duros de la vida, no somos capaces ni de reconocerlo.

Aún siendo discípulo de Jesús, debes de ser manso y sencillo para actuar, la intensión pura en tu corazón es la que debe reinar, por que, por mas que Jesús este contigo y ¿quien contra mi?, la actitud a seguir es la de la mujer de la vida mala: "llorar ante los pies de Jesús, pues tu eres quien me salva Señor". Un ejemplo mas practico y mas sencillo, es que ante esa soberbia, Jesús permite que caigamos, si léalo bien, Jesús permite que caigamos. Un práctico ejemplo se llama Simón Pedro, conocido como Kefas.

Mateo 26, 34 es la ejemplificación básica de como Jesús hace que los Cristianos Soberbios caigan en su propia cuenta la falta de Jesús en sus acciones. ¿Por que a pesar de que Pedro iba a pecar, Jesús le profetiza esa negación? ¿Por que Jesús no actuó diciendo: "Pedro necesitas mas oración para que no caigas", en vez de, "Tu me negaras 3 veces"? Simón Pedro, la roca de la iglesia, fue quien citas anteriores le decía a Jesús: "Yo te seguiré hasta la muerte". En ese mismo capítulo de Mateo, en el versículo 75, Pedro cayó en su pecado y lloró amargamente. Como la prostituta, mujer de la vida mala, lloró amargamente ante los pies del maestro, del único que puede salvar tu vida, hacerte salir de tu pecado, hacerte ver la verdad Él siendo Verdad.

Si, somos soberbios, no permitimos que Jesús tome nuestra debilidad y la fortalezca con su gracia, nos creemos capaces de salir de nuestra obscuridad con nuestra propia luz intermitente, creemos que nosotros podemos hacer todo, y no le permitimos a Jesús que lo haga en nosotros, sabiendo que Él lo hará mejor que yo.

Dios y Su debilidad es mas grande que nuestra fortaleza, Su ignorancia mas grande que nuestro conocimiento. 1 Cor 1, 25: " Pues lo que en Dios puede parecer una Tontería, es mucho mas sabio que la sabiduría humana; y lo que en Dios puede parecer debilidad, es mas fuerte que toda fuerza humana".

Entrégate a los pies de Jesús como todo un pecador que eres, reconócelo como el Mesías en tu vida, como el que puede hacerte feliz, el que puede ayudarte a dejar de pecar, a conseguir un empleo, a que te ayude a dejar de fumar, a que te dé mas trabajo, a que ayude tu matrimonio, a que de salud en tu vida y en la de otros, permítele, pon tu Fe en el. Hoy entrégale todo a tu Creador y Señor y deja que el actúe en tu vida.

Dios te bendice!

1 comentario:

  1. si es importante de pedir siempre en todo momento de adversidad la asistencia de jesucristo Y de tomar encuenta que es muy verdadero muchos cristianos sobre todo en su conversion se quedan intermitentes sin centrar la ecensia de lo que mando jesus o lo que quiere el señor que nosotros seamos en la vida.

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